La compañía española Repsol ha formalizado un acuerdo de gran alcance con el Gobierno de Venezuela y Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Según informó la compañía, el plan inmediato contempla elevar la producción bruta en un 50% durante el primer año de ejecución del contrato.

“Este acuerdo subraya el compromiso de Repsol con Venezuela, donde hemos operado ininterrumpidamente desde 1993. Contamos con los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para aumentar nuestra producción en el país”, afirmó Francisco Gea, director general de Exploración y Producción de la firma.

Este crecimiento responde a la incorporación de campos estratégicos como Tomoporo y La Ceiba, los cuales han sido anexados a las concesiones de Repsol tras las enmiendas realizadas al Acuerdo Marco original.

Esta alianza estratégica permitirá a la multinacional retomar el control total de las operaciones en el activo de Petroquiriquire, sentando las bases para una expansión agresiva de su capacidad de extracción que, según las proyecciones técnicas de la empresa, podría triplicarse en un plazo de tres años si se mantienen las condiciones operativas actuales.

La producción de Repsol en suelo venezolano

Actualmente, la producción de Repsol en suelo venezolano se sitúa en torno a los 45.000 barriles brutos diarios, concentrados mayoritariamente en el yacimiento de Petroquiriquire.

Sin embargo, con la extensión de la duración de las concesiones y la inclusión de nuevos campos, la compañía española busca recuperar su rol como uno de los actores extranjeros más influyentes en la industria petrolera nacional, aprovechando su infraestructura ya instalada y su conocimiento profundo de la geología local.

Gas natural y estabilidad a largo plazo en Cardón IV

El ambicioso plan de petróleo se complementa con los avances en materia gasífera. El mes pasado, Repsol y la italiana ENI consolidaron otro acuerdo estratégico con las autoridades venezolanas para asegurar la sostenibilidad del activo Cardón IV.

Este proyecto es vital para la matriz energética del país, y el nuevo contrato busca garantizar que la producción de gas natural se mantenga estable durante todo el año 2026, fortaleciendo la seguridad energética tanto para el consumo interno como para potenciales exportaciones.

Con los recursos técnicos y humanos ya desplegados, la meta de triplicar la producción parece un horizonte alcanzable que dinamizará las exportaciones venezolanas en los próximos ciclos comerciales.