La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, firmó el nuevo Reglamento de la Ley Orgánica de Hidrocarburos con el objetivo de reconfigurar el escenario operativo y financiero de la energía nacional.
El instrumento legal busca actualizar el marco normativo de la industria petrolera y gasífera para destrabar trámites burocráticos, optimizar los procesos técnicos en los campos de explotación y dinamizar la captación de capitales tanto locales como extranjeros en función de apalancar los planes de reconstrucción nacional tras el doble sismo del pasado 24 de junio.
«Después de 83 años firmamos este reglamento, para el cual se estudiaron y analizaron 1.389 resoluciones. Este reglamento se adapta a la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos con el fin de convertir las reservas de Venezuela en el desarrollo de nuestro país, y consolidar a Venezuela como potencia energética, que es nuestro objetivo”, manifestó la mandataria encargada durante el acto oficial.
Asimismo, Rodríguez enfatizó que el fortalecimiento de la actividad petrolera y gasífera permitirá la recuperación de la infraestructura afectada por la contingencia telúrica, puntualizando que “Venezuela renacerá con mucha más fuerza y unión nacional”.
Seguridad jurídica y control operativo
Por su parte, la ministra del Poder Popular para Hidrocarburos, Paula Henao, indicó que este reglamento permitirá ordenar, instrumentalizar y dar control para la aplicación correcta de la ley orgánica en las diversas dependencias operativas del territorio.
La aprobación de esta normativa representa un hito clave para la industria petrolera, ya que proporciona un entorno de estabilidad institucional y reglas claras que promueven la cooperación estratégica entre el Estado venezolano y los inversionistas privados.
Con la puesta en marcha de esta normativa, el Gobierno nacional busca adaptar la industria matriz del país a las altas exigencias de competencia del mercado energético internacional. Las autoridades proyectan que el incremento técnico y la reactivación de las inversiones se traduzcan de manera directa en soberanía económica y en la generación de recursos destinados a los frentes de trabajo y al bienestar de la población.