En términos reales, la cartera de créditos aumentó 6,40% en comparación con febrero, 6,93% en el primer trimestre y 45,62% interanual para superar sostenidamente el incremento del tipo de cambio oficial.
La cartera de créditos de la banca venezolana cerró el primer trimestre en 1,60 billones de bolívares, con un crecimiento de 68,13% en comparación con el cierre de diciembre de 2025. Frente a febrero pasado, los préstamos totales aumentaron 20,8% y en perspectiva interanual el alza fue de 891,9%.
Los datos de la consultora Aristimuño Herrera & Asociados muestran que en el primer trimestre de 2026, la cartera de créditos mostró un fuerte crecimiento como respuesta a la recuperación sostenida de la economía y las expectativas claramente positivas que se proyectan para el comportamiento del Producto Interno Bruto, durante lo que resta del ejercicio anual.
Los préstamos totales fueron equivalentes a 3.377,07 millones de dólares al tipo de cambio oficial vigente al cierre de marzo. En contraste con el término de diciembre, el crecimiento real de la cartera fue 6,93%, mientras que frente a febrero el incremento fue de 6,40%.
En perspectiva interanual, el incremento real de la cartera de créditos fue de 45,62%.
Evidentemente, la tendencia de fuerte crecimiento del crédito bancario ha permitido superar el impacto negativo de la devaluación, lo que evidencia un incremento sostenido de la demanda de préstamos, a pesar de las complejidades económicas que persisten.
Además, para la banca la intermediación financiera ha significado una actividad claramente rentable, debido a la indexación del costo de los préstamos.
Como muestra del impacto de la intermediación financiera en los resultados de la banca al cierre de marzo, está el hecho de que el sistema derivó 62,3% de sus ingresos totales de la actividad crediticia, 10 puntos porcentuales por encima de la proporción correspondiente al mismo mes de 2025.
El índice de intermediación financiera terminó marzo en 59,76%, 2,63 puntos por debajo del reportado en febrero, pero 12,71 enteros por encima del registrado al cierre del primer trimestre de 2025.
Un elemento interesante es que el índice de intermediación de la banca venezolana es claramente superior al promedio de los mercados financieros más grandes de América Latina que se estima en 37%, de acuerdo con datos de Fitch Ratings.
Indicadores de calidad de la cartera
El índice de morosidad de la cartera de créditos de la banca venezolana se ubicó en 0,88%, con una reducción de -0,22 puntos en comparación con febrero y una contracción aún mayor de -0,64 enteros en contraste con marzo de 2025. No obstante, es de señalar que el índice de morosidad ampliado de coloca en 1,57%, incluyendo en este caso los créditos reestructurados.
Se puede decir que la morosidad de la cartera de créditos ha sido estructuralmente baja en los últimos años, a pesar del impacto de la devaluación del bolívar en los costos de financiamiento, así como de las condiciones económicas complejas que han enfrentado tanto las personas como las empresas en el país.
Esta situación ha planteado retos importantes en la gestión del riesgo crediticio para las entidades bancarias. Como evidencia, la banca venezolana muestra uno de los indicadores de cobertura de la mora más elevados de la región, el cual cerró en 370,29% en marzo.
De hecho, el otro caso destacable en América Latina es el de la banca de República Dominicana, cuyo indicador de cobertura de la mora fue de 196% al cierre de marzo pasado.
En Venezuela, este índice aumentó 76,73 puntos porcentuales frente al de febrero y 129,52 enteros en comparación con marzo de 2025, de acuerdo con el Informe Bancario de Aristimuño Herrera & Asociados.
Por otra parte, el sistema financiero nacional aumentó sólidamente su provisión para la cobertura del saldo crediticio en mora y/o en litigio, la cual se ubicó en 52.412,96 millones de bolívares al término de marzo, con aumentos de 22,1% en comparación con febrero y de 783,6% en contraste con el cierre del primer trimestre del año pasado.