La economía venezolana a partir de enero del 2026 prometía ser la economía de mayor crecimiento relativo de América latina, un crecimiento económico que en el ámbito más conservador se estimaba el 9% pero en el ámbito más optimista inclusive un crecimiento entre 15 y 20%.

La afirmación la hizo el economista y calificador de riesgo bancario, Leonardo Buniak, quien agregó que Incluso para el año 2027 en el contexto del proceso de apertura petrolera podríamos llegar a un crecimiento en el Producto Interno Bruto de hasta de 30 puntos.

Esos eran los pronósticos que teníamos para este año y el próximo, un crecimiento modesto de 9% para este año por encima de todo el promedio de América latina y para el próximo año un crecimiento récord que podría ser inclusive entre 25 y 30 puntos.

Esto impactado por los efectos directos e inducido de la actividad petrolera y este proceso de expansión de la producción como consecuencia de la apertura y la inversión extranjera en Venezuela. Pero esto ha cambiado como consecuencia de la tragedia por los terremotos del pasado 24 de junio.

No habrá contracción del PIB

Buniak aseguró que, en Venezuela no va a haber una contracción del producto interno bruto. Explicó que cuando se evalúan las distintas metodologías para estimar los daños, específicamente en el estado La Guaira, y se evalúan los activos que fueron destruidos y la infraestructura que fue afectada y el costo de oportunidades de lo que se puede producir económicamente, porque se trata del principal puerto y aeropuerto del país; se espera que el costo general de las perdidas físicas de infraestructuras puede estar cercano a los 20 mil millones de dólares, pero eso no se traduce en pérdidas del PIB.

“El PIB no es otra cosa que un flujo, es la producción territorial interna de bienes y servicios en una economía para un periodo económico determinado de un año, por ejemplo. Son activos físicos que se perdieron pero que se pueden reconstruir. Pero no es una pérdida del PIB”, dijo Buniak.

Agregó que lo que si vamos a experimentar es una desaceleración, esto es importante, no es una contracción del nivel de la actividad económica, es un proceso de desaceleración de la tasa de crecimiento, es decir que, si íbamos a crecer a una velocidad de 80 kilovatios por hora, ahora vamos a crecer a una velocidad de 60.

Razones para el crecimiento

El especialista indicó que sigue habiendo razones que explican el crecimiento, se refirió a todo el proyecto de expansión de la actividad petrolera, la actividad minera, las inversiones que entrarían en el ámbito eléctrico, el proceso de reconversión industrial que tiene que darse para darle viabilidad a este proceso de expansión de la producción, y afortunadamente eso no fue afectado.

Venezuela está produciendo en estos momentos 1 millón 187 mil barriles de petróleo diario y la perspectiva modesta y racional para el cierre de este año es que produzcamos 1 millón 300 mil barriles diarios y en un escenario más optimista podríamos llegar a un millón 450 mil barriles diarios de crudo, que lucen ahora exagerado, porque algunos recursos van a tener que ser desviados para el tema de la reconstrucción.

Este año Venezuela en el cierre del primer semestre ya contabilizó aproximadamente 12mil 300 millones de dólares en ingresos petroleros, y se espera contabilizar para el segundo semestre entre 13 mil millones y 16 mil millones de dólares solamente en la actividad petrolera.

Salud de la economía venezolana

Para el economista existen riesgos de carácter estratégico, lo primero es el tema de la salud de la economía venezolana, afortunadamente no nos espera una contracción, y eso hay que acentuarlo, Venezuela va a crecer este año y en el 2027, insistió Buniak.

Hay una corriente de ingresos ordinarios y recurrentes que van a llegar como consecuencia del principal motor de la economía de Venezuela que es la actividad petrolera.

Buniak enumeró los recursos adicionales que Venezuela puede obtener en el corto y mediano plazo para paliar la crisis. Por ejemplo, en el ámbito de los organismos multilaterales tenemos aproximadamente un puente de activos realistas entre 5 mil 500 y 7mil 500 millones de dólares.

Se trata de los derechos especiales de giro donde hay 4 mil 900 millones de dólares que por vía rápida se puede obtener, lo que ya pidió la presidenta interina de 350 millones de dólares, para atender la crisis, eso es inmediato, el resto se puede obtener entre 12 y 24 meses.

“Otro recurso es el oro que está en el Reino Unido donde hay aproximadamente mil millones de dólares. Igualmente hay otros mil millones en Portugal, es decir, que se tienen aproximadamente cerca de 7 mil millones de dólares y además del financiamiento multilateral del programa del FMI, el Banco Mundial, el BID y la CAF. Sumando todo eso es una cantidad importante de recursos que por vía propia Venezuela tiene para salir adelante”, dijo el economista.

Riesgo de ejecución en la reconstrucción

A juicio del economista Leonardo Buniak, en todo negocio existen riesgos estratégicos y en el caso de la reconstrucción tras los terremotos, hay que estar atentos para no caer en ellos.

Cuando se hace un plan de negocios ese plan depende del riesgo de trayectoria, es decir, los factores externos, por ejemplo, que baje el precio del petróleo, pero ese riesgo no está porque el precio del petróleo al contrario va a subir.

El otro riesgo es el riesgo de modelo de negocios, es decir, el diseño del plan de reconstrucción, allí hay un riesgo importante, pero tenemos el apoyo de los multilaterales para diseñar este plan de reconstrucción de la guaira y de otras ciudades del país.

“Pero el mayor riesgo que es la ejecución del plan, que es un riesgo de carácter estratégico, es un riesgo de naturaleza evitable, pero impredecible, que incluye capacidad técnica porque depende de dos cosas la capacidad y la disposición, aquí la pregunta es cuánta disposición y cuánta capacidad hay para ejecutar el plan”, dijo

Esto puede salir muy mal para Venezuela, dese el punto de vista del riesgo de ejecución, o puede salir muy bien, eso depende de la voluntad política y de la fortaleza institucional del país.