La banca privada venezolana participa en el programa de crédito social con subsidio directo para la adquisición de viviendas dirigido a las personas que perdieron sus inmuebles durante el doblete sísmico del 24 de junio, informó Pedro Pacheco, presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca),

Durante un programa en un medio nacional, Pacheco explicó que los beneficiarios deben cumplir tres requisitos fundamentales para acceder al programa.

«El primero es estar censado, es imprescindible. El segundo es que su inmueble ya esté en la categoría de colapsado. Y el tercer requisito es mostrar evidencia de que esa era su propiedad y sobre todo que era su inmueble en el cual usted habitaba», señaló.

En el caso de las viviendas vinculadas a la Gran Misión Vivienda, el presidente de Asobanca indicó que existen mayores facilidades para demostrar la propiedad, debido a que en muchos casos los beneficiarios no llegaron a obtener el documento formal.

Agregó que «allí es suficiente con que usted muestre el RIF siempre y cuando esté cónsono con lo que es la dirección del inmueble que ha colapsado», así como precisó que pueden presentarse comprobantes de servicios como electricidad o agua y, cuando exista, el título mediante el cual fue transferida la propiedad.

Pacheco destacó que el esquema de financiamiento debe considerar la capacidad de pago de los beneficiarios y recordó que los estándares internacionales establecen límites para el peso de las cuotas sobre los ingresos.

«Es importante, como referencia, saber que los estándares internacionales establecen que la cuota de un crédito no debería superar el 25 o el 30% de tus ingresos», señaló.

Como ejemplo, explicó que una vivienda valorada en $40.000 estaría cubierta por un subsidio del 80%, por lo que el beneficiario asumiría el financiamiento correspondiente al 20% restante.

Según Pacheco, ese financiamiento podría representar una cuota mensual de entre $50 y $60. Recordó que el programa contempla un subsidio de 80% para viviendas de hasta $70.000 y de 50% para inmuebles cuyo valor supere ese monto y llegue hasta los $100.000.

El presidente de Asobanca aclaró que el mecanismo no resuelve por completo el déficit habitacional del país, pero sí puede beneficiar a un grupo significativo de personas.

«Esto no quiere decir que solucione el problema habitacional en su conjunto, pero sí le resuelve el problema a un grupo importante de venezolanos», agregó.

Pacheco también explicó que el esquema busca evitar que el vendedor asuma un riesgo asociado a la fluctuación cambiaria.

De igual forma, indicó que los pagos de tributos ante el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (SAREN) y otros organismos están exonerados, así como se refirió a las personas que perdieron sus documentos de propiedad entre los escombros de las viviendas colapsadas.

«En la página del SAREN, aquellas personas que no tengan su documento, que es algo que se nos ha dicho también mucho, pero las personas que perdieron sus documentos justamente y están dentro de esos escombros, bueno, ahí la página del Sarén ya se puede acceder a lo que son los registros de dichos inmuebles», explicó.

Añadió que también existe flexibilidad para quienes tenían trámites de propiedad en curso, incluidos procesos de adquisición o sucesión.

Pacheco aclaró que el programa está destinado a viviendas que constituían la residencia principal de los afectados y no contempla inmuebles utilizados como viviendas de recreación o segundas residencias.

Aunque no será necesario presentar inicialmente el certificado de registro de vivienda principal ante el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), posteriormente se verificará que el inmueble constituía efectivamente la residencia principal del beneficiario.