El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una recuperación en la actividad económica venezolana para el presente ejercicio. Según revela el informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) publicado este martes, el Producto Interno Bruto (PIB) del país suramericano registrará una expansión del 5 % durante 2026.

Este comportamiento positivo mantendrá una trayectoria ascendente hacia el próximo año, período para el cual la entidad calcula un aumento del 7 % en la producción nacional.

El documento técnico del FMI contempla presiones inflacionarias significativas para el cierre del año en curso. La institución estima una variación anual en los precios al consumidor de 467,9 %, una cifra que refleja las tensiones financieras actuales. Diversos analistas atribuyen este comportamiento al avance continuo en la cotización de la divisa estadounidense.

El dólar funciona como la referencia principal para fijar los costos de bienes y servicios dentro del mercado venezolano, un fenómeno consolidado tras el proceso hiperinflacionario que afectó al territorio entre los años 2017 y 2021.

Las proyecciones macroeconómicas señalan un alivio paulatino en el costo de vida para el siguiente ciclo fiscal. El organismo multilateral calcula que el promedio anual de la inflación experimentará una desaceleración hasta situarse en 174 % durante 2027. Este descenso paulatino acompañará el impulso en el PIB, en un contexto de progresiva normalización de los indicadores básicos.

Restablecimiento de los contactos institucionales y diplomáticos

La dinámica entre la organización financiera y Venezuela dio un giro como n la reactivación del diálogo, que permitió al país acceder nuevamente a recursos específicos vinculados al Fondo, destinados a respaldar las labores de reconstrucción tras los movimientos telúricos registrados en junio.

Las reuniones al más alto nivel consolidaron este acercamiento durante los últimos meses. La directora ejecutiva del FMI, Kristalina Georgieva, sostuvo un encuentro presencial con la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, el pasado 21 de septiembre. La cita transcurrió en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas y se centró en definir la hoja de ruta para restablecer los vínculos bilaterales, pausados desde la salida formal del país en 2019.

El organismo evalúa en la actualidad pasos concretos para establecer una representación permanente en territorio nacional. Julie Kozack, portavoz de la entidad, confirmó el 1 de octubre desde Washington que el FMI analiza junto a las autoridades locales la apertura de una oficina técnica, aunque resta coordinar los cronogramas y la modalidad operativa. La funcionaria ratificó además que el Gobierno venezolano no ha solicitado formalmente un programa de financiamiento o asistencia financiera adicional.

El plan de trabajo conjunto prioriza la normalización del flujo informativo y las estadísticas oficiales. Desde la reapertura del diálogo en abril, el FMI identificó como meta fundamental la recolección regular de cifras macroeconómicas de acuerdo con los Artículos del Acuerdo del organismo. El suministro constante de esta data permitirá al personal especializado evaluar de forma precisa la evolución de las políticas económicas y la situación financiera real del país.